Lunes 13 de Julio, 2026
Cada vez que veas esta imagen, encontrarás una porción de la Biblia. Me encanta la versión “El Mensaje”, escrita en un lenguaje claro y profundo. Fue diseñada para que sus historias y enseñanzas se sientan actuales y sean fáciles de entender, como si se hubieran escrito hoy. Vas a experimentar las Escrituras de una manera directa.
Te sugiero que leas en voz alta. Hacerlo te ayudará a recordar y comprender mucho mejor lo que lees, y te conectará emocionalmente con cada palabra. Está comprobado científicamente que recordarás más lo que dices o lees en voz alta que lo que solo observas en silencio. Cuando lees y compartes con otros, propicias un ambiente reflexivo y de oración.
Salmo 91: 1-16
El que habita al abrigo del Altísimo descansará a la sombra del Todopoderoso.
Yo digo al Señor: «Tú eres mi refugio, mi fortaleza, el Dios en quien confío».
Solo él puede librarte de las trampas del cazador y de mortíferas plagas,
pues te cubrirá con sus plumas y bajo sus alas hallarás refugio.
Su verdad será tu escudo y tu baluarte. No temerás el terror de la noche
ni la flecha que vuela de día ni la plaga que acecha en las sombras
ni la peste que destruye a mediodía.
Podrán caer a tu lado mil y diez mil a tu derecha, pero a ti no te afectará.
No tendrás más que abrir bien los ojos para ver a los impíos recibir su merecido.
Ya que has puesto al Señor por tu refugio, al Altísimo por tu protección,
ningún mal habrá de sobrevenirte, ningún desastre llegará a tu hogar.
Porque él ordenará que sus ángeles te protejan en todos tus caminos.
Con sus propias manos te sostendrán para que no tropieces con piedra alguna.
Aplastarás al león y a la víbora; hollarás al cachorro de león y a la serpiente.
«Yo lo libraré, porque él me ama; lo protegeré, porque conoce mi nombre.
Él me invocará y yo le responderé; estaré con él en momentos de angustia,
lo libraré y lo llenaré de honores.
Lo colmaré con muchos años de vida y le haré gozar de mi salvación».
Oración
Señor, hoy me acerco a Ti con un corazón agradecido. Gracias porque eres mi refugio, mi fortaleza y el Dios en quien puedo confiar plenamente. En un mundo lleno de incertidumbre, encuentro descanso bajo la sombra de Tu presencia. Señor, ayúdame a permanecer cada día en tu presencia. Enséñame a confiar en Tus promesas aun cuando mis circunstancias parezcan decir lo contrario.
Hoy decido descansar en Tus promesas, sabiendo que eres fiel. Gracias porque en ti, tengo esperanza. Tu amor es mi refugio y Tu presencia es suficiente para enfrentar cualquier cosa en mi día. En tu poderoso nombre, amén.