Lunes 16 de Febrero, 2026

“Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis ansiedades.
Fíjate si voy por un camino que te ofende y guíame por el camino eterno”.
Salmo 139:23–24 (NVI)

Siempre me ha impactado este versículo, es un clamor honesto desde el corazón de David. Hoy quiero que lo desglosemos juntos y luego lo pongamos en práctica en nuestras vidas a lo largo de esta semana.

Examíname: esta oración no es fácil de hacer, ya que tiene el poder de cambiar y redirigir nuestras vidas. Muchas veces, la respuesta que recibimos no es fácil de aceptar; puede ser dolorosa, porque allí, frente a su presencia, estamos solo nosotros. No podemos culpar a nadie ni presentar el corazón o las acciones de otros: solo estamos nosotros y Él.
Señor, examina mi corazón.

Conoce mi corazón: nuestro corazón es engañoso (Jeremías 17:9); por lo tanto, nos resulta más fácil fingir que somos buenos cristianos ante los demás. Por eso es tan importante pedirle al Señor, a diario, que nos examine.
¿Cómo está mi corazón?

Pruébame y conoce mis ansiedades: muchas veces nos hemos encontrado en la oscuridad de la noche, dando vueltas de un lado al otro de la cama sin poder conciliar el sueño. Esos pensamientos ansiosos nos llevan de un lugar a otro. En vez de permitir que secuestren nuestra mente, podemos entregarlos a Dios, pidiéndole que nos muestre qué hay realmente detrás de esa cascada de ansiedad. Por lo general, hay mucho miedo a enfrentar nuestros lugares oscuros. Cuando esto sucede, la ansiedad toma las riendas, y esto es un claro indicador de en qué áreas estamos confiando menos en el Señor. En lugar de dejarnos envolver por ese espiral sin fin, pongámoslo en las manos de Dios, porque no está en nuestras manos resolverlo.

¿Dónde necesito confiar más en Dios?

Fíjate si voy por un camino que te ofende: pedirle al Señor que nos muestre si hay acciones que están siendo ofensivas para Dios y para quienes nos rodean. A veces, nuestros seres queridos señalan actitudes nuestras; si es así, es momento de prestarles atención y preguntarle al Señor: ¿este comportamiento está siendo un problema? Cuando argumentamos demasiado o nos ponemos a la defensiva, es hora de prestar atención y estar abiertos a lo que Dios quiere mostrarnos.
¿Estoy ofendiendo a Dios o a mi prójimo?

Guíame por el camino eterno: cuando atravesamos este proceso, comenzamos a ser guiados por Dios. Empezamos a morir a nuestra propia manera de hacer las cosas y nos dejamos guiar por el Señor. Comenzamos a cambiar y a ser llenos del Espíritu Santo, quien transforma verdaderamente nuestras vidas.

Cámbiame Señor

  • Examíname
  • Conoce mi corazón
  • Muéstrame mis ansiedades
  • Mira si hay actitudes ofensivas en mí
  • Guíame


Oración
Que mi oración esta semana sea que Dios examine mi corazón y me muestre los pensamientos ansiosos que me llevan a tener temor. Que mi comportamiento ofensivo pueda ser entregado a sus pies y que yo sea guiado por el camino eterno.
Gracias por tu amor hacia mí y por ayudarme, día a día, a vivir en victoria. Sin importar las circunstancias que enfrente, estaré aferrado a ti. En tu poderoso nombre, amén.

Compartir

Liliana Gebel

Liliana Gebel es una reconocida influencer, líder y autora.

Es Asesor en Salud y Nutrición y tiene un Diplomado Plant Based Chef, que la ha ayudado a llevar una vida más saludable. Es también Coach de Vida y ha aplicado...

Leer más