Lunes 27 de Abril, 2026

Cada vez que veas esta imagen, encontrarás una porción de la Biblia. Me encanta la versión “El Mensaje”, escrita en un lenguaje claro y profundo. Fue diseñada para que sus historias y enseñanzas se sientan actuales y sean fáciles de entender, como si se hubieran escrito hoy. Vas a experimentar las Escrituras de una manera directa.

Te sugiero que leas en voz alta. Hacerlo te ayudará a recordar y comprender mucho mejor lo que lees, y te conectará emocionalmente con cada palabra. Está comprobado científicamente que recordarás más lo que dices o lees en voz alta que lo que solo observas en silencio. Cuando lees y compartes con otros, propicias un ambiente reflexivo y de oración.
Salmo 27:1-14

Salmo de David
Luz, espacio, entusiasmo, ¡eso es DIOS!
Por eso, con él a mi lado, no tengo miedo,
no temo a nada ni a nadie.

Cuando hordas de pandilleros cabalgan
dispuestas a comerme vivo,
esos bravucones y matones caen de bruces.

Cuando me asedian,
permanezco tranquilo como un bebé.
Cuando se forma la reyerta (contienda),
me mantengo sereno y tranquilo.

Le pido a Dios una cosa,
solo una cosa: vivir con él en su casa todos los días de mi vida.
Contemplaré su belleza; aprenderé a sus pies.

Ese es el único lugar tranquilo y seguro en un mundo ruidoso;
el refugio perfecto, lejos del bullicio callejero.

Dios me sostiene por encima de todos los que intentan derribarme.
¡Me dirijo a su lugar para ofrecerle himnos que se cantarán a voz en cuello!
Ya estoy entonando canciones a él;
estoy haciendo música para DIOS.

Escucha, Dios, te estoy llamando a todo pulmón:
«¡Sé bueno conmigo! ¡Respóndeme!».

Cuando mi corazón susurró: «Busca a Dios»,
todo mi ser respondió:
«¡Lo estoy buscando!».

¡No te ocultes de mí ahora!

Siempre has estado a mi lado;
no me des la espalda ahora.
No me deseches ni me abandones;
siempre has tenido la puerta abierta.

Mi padre y mi madre me abandonaron,
pero DIOS me acogió.

Señálame tu camino, DIOS;
guíame por una calle bien alumbrada;
muestra a mis enemigos de qué lado estás.

No me eches a los perros,
esos mentirosos que me persiguen,
y llenan el aire con sus amenazas.

Estoy seguro de que ahora veré
la bondad de Dios en esta tierra vibrante.

¡Quédate con DIOS!
Ánimo. No te des por vencido.
Te lo repito: permanece con DIOS.

Oración
Padre amado, tú eres mi luz y mi salvación; esa es la razón por la que no debo tener temor. En los momentos difíciles, recuérdame que estás conmigo y que eres mi refugio seguro. Dame fuerzas cuando no las tenga, paz cuando mi corazón se comience a inquietar y fe para seguir adelante, a pesar de las circunstancias adversas. Enséñame a confiar en tus tiempos, a buscar tu presencia cada día y a caminar con valentía, sabiendo que me sostienes. Gracias por tu amor, tu cuidado y tu fidelidad constante.

Amén.

https://www.bibliaelmensaje.com/productos

Compartir

Liliana Gebel

Liliana Gebel es una reconocida influencer, líder y autora.

Es Asesor en Salud y Nutrición y tiene un Diplomado Plant Based Chef, que la ha ayudado a llevar una vida más saludable. Es también Coach de Vida y ha aplicado...

Leer más