Lunes 22 de Diciembre, 2025

“Y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.”
Juan 8:32


Jesús pronuncia estas palabras en el Evangelio de Juan, hablando a personas religiosas que creían conocer a Dios y estaban convencidas de ser libres. Sin embargo, no podían reconocer su propia esclavitud interior. Se creían libres por su fe, pero Jesús los confronta con una verdad algo incómoda: la esclavitud más peligrosa no siempre viene de afuera, sino de adentro.

No solo somos engañados por otros, sino que muchas veces nos engañamos a nosotros mismos. Nos decimos cosas como: “esto nunca va a mejorar”, “Dios no me escucha”, “no valgo lo suficiente”. Con el tiempo, esas frases se convierten en verdades internas, aunque no lo sean. Por eso Jesús dice: “la verdad los hará libres”, porque las mentiras internas nos atan, nos condicionan y nos gobiernan silenciosamente.

En consejería, una de las sugerencias que siempre le hago a las personas es reflexionar sobre la historia que está contando, ya que eso es clave para desbaratar una mentira. La pregunta es simple, pero profunda: “¿Esto que estoy pensando es verdad… o es una mentira que he creído por mucho tiempo?”

La verdad de Dios no solo nos confronta con el pecado; también desarma nuestros pensamientos distorsionados, destruye las conclusiones falsas que sacamos, y sana la manera en que nos vemos a nosotros mismos. Jesús dice que la libertad llega, cuando permanecemos en su Palabra.

Cuanto más leemos la Biblia, más conocimiento adquirimos para enfrentar esos pensamientos y esas mentiras que nos azotan a diario. Permitamos que Su Palabra nos ayude a:

  • confrontar nuestros pensamientos,
  • corregir nuestras interpretaciones
  • y reemplazar nuestras mentiras por Su verdad.

La verdadera libertad que Dios nos da NO comienza cambiando las circunstancias; comienza cambiando la manera en que interpretamos nuestra realidad a la luz de Dios. Por eso, insisto tanto en reflexionar sobre “qué pensamos cuando pensamos”, porque allí se elaboran los argumentos, sentimientos y percepciones que tenemos sobre nuestras circunstancias.

La próxima vez que tengas que enfrentar un problema o una situación adversa, te invito a hacerte algunas preguntas:
¿Qué pensamientos se repiten en mi mente cuando estoy cansado o herido?
¿Esto que pienso, está alineado con la verdad de Dios?
¿Qué mentira he normalizado sobre mí, sobre otros o sobre Dios?
¿Qué verdad bíblica necesito recordar hoy?

La verdad no te condena; todo lo contrario, te hace libre.

Oración
Señor Jesús, reconozco que muchas veces no solo vivo esclavizado por lo que otros me dicen, sino también por lo que yo mismo me repito en silencio. Hoy, pongo delante de Ti mis pensamientos, mis miedos disfrazados de verdades. Ayúdame a detenerme, y a preguntarme si lo que pienso sobre este problema es la verdad. Dame la sabiduría necesaria, para reemplazar toda mentira por Tu verdad, todo sentimiento de culpa por Tu gracia y toda distorsión por Tu luz. Quiero permanecer en Tu Palabra y experimentar la libertad que solo Tú puedes darme. En tu maravilloso nombre, amén.

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Liliana Gebel

Liliana Gebel es una reconocida influencer, líder y autora.

Es Asesor en Salud y Nutrición y tiene un Diplomado Plant Based Chef, que la ha ayudado a llevar una vida más saludable. Es también Coach de Vida y ha aplicado...

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