Lunes 15 de Diciembre, 2025
Quisiera aprovechar estas últimas semanas de diciembre para que podamos ir cerrando el año con los devocionales que forman parte de distintas secciones, como: Promesas (para momentos difíciles), Ecos de Eternidad (una porción de la Biblia) y Bitácora de Oración (oraciones).
Hoy quiero que cerremos con Carpe Diem, una serie de versículos enfocados en ayudarte a fortalecer tu fe y a cultivar la adoración, la búsqueda de Dios, la esperanza y el contentamiento, entre otros aspectos. Tendrás la oportunidad de escribirlos en tu libreta, cuaderno o diario, anotando aquello que Dios te hable.
Existe una conexión muy importante en el hecho de escribir a mano. En los niños, mejora la memoria y favorece la coordinación motora fina, sentando las bases del aprendizaje. Por esta razón, aunque el mundo actual se lea mayormente en letra de imprenta, la cursiva continúa enseñándose en las escuelas. En los adultos, escribir a mano ayuda a mejorar la comprensión, estimula la actividad cerebral, favorece la retención de la información y contribuye a prevenir el deterioro cognitivo. Sincronizar la parte motora con la visual fortalece la formación de la memoria asociada al aprendizaje. Sin embargo, estamos perdiendo esta habilidad al escribir únicamente en celulares, tabletas o computadoras. Por eso, quiero animarte a ejercitar tus capacidades cognitivas, escribiendo y desarrollando tus propios estudios bíblicos. De esta manera, al escribir lo que lees, no solo llegará a tu corazón, sino que también quedará grabado en tu mente.
Hoy quiero compartirte algunos versículos que hablan sobre la sabiduría. Vivimos en una época en la que, a raíz de la tecnología, tenemos acceso a una gran cantidad de información, pero la sabiduría escasea. Saber mucho no siempre significa vivir bien. La Biblia nos recuerda que la verdadera sabiduría no comienza en la mente, sino en el corazón: una vida que reconoce a Dios en todo.
Ser sabios no significa no equivocarnos, sino estar dispuestos a aprender, a ser corregidos y a dejarnos guiar por Dios, incluso en medio de la incertidumbre y de las crisis que nos sorprenden en el camino. La sabiduría no hace que los problemas desaparezcan, sino que nos enseña a atravesarlos con propósito.
Versículos
Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídasela a Dios, y Él se la dará, pues Dios da a todos generosamente sin menospreciar a nadie.
Santiago 1:5
«¡Vengan, subamos al monte del Señor, al templo del Dios de Jacob!
Dios mismo nos instruirá en sus caminos, y así andaremos por sus sendas».
Porque de Sión saldrá la ley, y de Jerusalén, la palabra del Señor.
Isaías 2:3
El Señor dice:
«Yo te instruiré, yo te mostraré el camino que debes seguir;
yo te daré consejos y velaré por ti».
Salmo 32:8
Entonces comprenderás el temor del Señor y hallarás el conocimiento de Dios.
Porque el Señor da la sabiduría; conocimiento e inteligencia brotan de sus labios.
Él reserva el éxito para los íntegros y es escudo para los de conducta intachable.
Proverbios 2:5–7
Porque Dios, que dijo: «¡Que la luz resplandezca en las tinieblas!», hizo brillar su luz en nuestro corazón para que conociéramos la gloria de Dios que resplandece en el rostro de Jesucristo.
2 Corintios 4:6